Finaliza la quinta edición de
Brasil Game Show con un resultado apabullante: más de
100.000 personas han pasado por sus stands. Para hacer más remarcable esta cifra, hay que recordar que en su primer año sólo consiguieron atraer a 4.000 visitantes, así que la mejoría ha sido rápida y espectacular. Esta feria ha puesto a Brasil, la actual potencia emergente en Sudamérica, en el centro de la actualidad de la industria del videojuego.
 |
| Concierto de Video Games Live en Brasil |
Brasil es un país enorme, qué duda cabe, pero no se suele pensar en él como una meca para los videojuegos. Sin embargo, es una opinión errónea. El mercado de videojuegos brasileño creció un
83% en valor y un
138% en volumen en el último año. Aunque en comparación sus cifras globales equivalen a apenas el
2% del mercado estadounidense, son números prometedores, más si se tiene en cuenta que Brasil es un país con casi 200 millones de habitantes, de los cuales la mitad tiene conexión a Internet, y empieza a surgir una pujante clase media con ganas de gastar dinero en ocio electrónico.
 |
| Brasil Game Show 2012 |
Pero aquí empiezan los problemas, porque las autoridades brasileñas son muy proteccionistas e imponen unos
impuestos de aúpa a cualquier producto importado (sí, las descargas digitales o las transacciones con tarjetas de crédito internacionales también se consideran importación), lo que unido a los propios costes del producto y de su traslado, hacen que los
precios de las consolas en el país sean prohibitivos. Agarraos cuando veáis los precios que tenían las consolas en su lanzamiento en Brasil:
Wii: 2.399 reales brasileños (906 €),
PlayStation 3: 1.999 reales (755 €) y
Xbox 360: 2,999 reales (1.132 euros), según cifras de Gameindustry (aunque la PS3 me parece extrañamente barata para esos precios).
 |
| En Brasil tampoco faltaron chicas guapas en los stands |
Aunque
Microsoft especialmente se ha puesto las pilas y ha empezado a fabricar su consola en Brasil para eludir las tasas a la importación, resulta un poco tarde para acabar con el enorme
mercado pirata que ha surgido al calor de precios tan desorbitados. También es tarde para frenar el imparable ascenso de los
juegos para móviles y los
free-to-play, que se llevan el gato al agua en el mercado brasileño. Pero aviso a navegantes, la
monetización se hace incluso más difícil que en otros sitios, no tanto porque los brasileños no estén tan dispuestos a pagar (al contrario, con menor nivel de renta están dispuestos a gastar lo mismo que un americano o un europeo), sino porque el ciudadano de a pie desconfía de los bancos y no le gusta usar tarjetas de crédito, especialmente las internacionales, que luego les asan a impuestos.
Para más información sobre estos y otros jugosos detalles del mercado brasileño de videojuegos actual, podéis consultar un enjundioso
artículo de Gameindustry al respecto o, si os va más la brevedad,
la ficha de MCV.