martes, 17 de septiembre de 2013

GTA V o la llegada del Mesías

Aviso a navegantes despistados: no, esta no es una reseña de Grand Theft Auto V. Aquí no hacemos eso. Esto es un artículo sobre el impacto que tendrá la nueva entrega de la saga de Rockstar en la industria de los videojuegos. Porque seamos sinceros, desde GTA III, todos los grandes títulos de la franquicia han sido como supernovas en el mercado, levantando el negocio y vendiendo consolas. Las que sean. GTA siempre vende bien y afirmaciones como que GTA V conseguirá ingresos de 1.000 millones de dólares en su primer mes no parecen descabelladas.


Hay que recordar que Take Two ha vendido 25 millones de copias de GTA IV y que la saga en su conjunto lleva más de 125 millones de copias vendidas, así que no debería sorprender que los analistas manejen cifras de 18-20 millones de unidades antes de que cierre el año fiscal de Take Two, en marzo de 2014. Las aventuras criminales de Rockstar han funcionado bien hasta ahora y nada hace pensar que la situación vaya a cambiar. Por eso los sitios especializados se han llenado de noticias y publicity (que no publicidad) sobre el juego; hay que mantener la maquinaria en marcha.

Sin embargo, en muchos casos parece que los expertos estuviesen tratando de convencerse a sí mismos y que todo el mundo les dé la razón, porque estar equivocados en esto supondría un golpe durísimo para la industria. No sería exagerado afirmar que si muchas tiendas de videojuegos han aguantado es por la esperanza de que GTA V vaya a sanear por un tiempo sus maleadas cuentas. En este sentido, mientras que GTA IV era la traca final del despliegue pirotécnico de los buenos años de la industria (2008, el año en que empezó la crisis), todo el mundo espera que GTA V sea la tabla de salvación en estos tiempos tan oscuros. Como en otras tantas ocasiones, no importa la calidad intrínseca del juego; lo importante es que venda. Una mentalidad que ha propiciado los demanes de los Triple A, pero en la que GTA todavía puede navegar sin problemas. Por ahora.

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